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VIDA, AMOR Y DEPORTE

Ya partió, Fidel va rumbo a Santiago

Ya partió, Fidel va rumbo a Santiago

 

Cuba no ha dormido. Cuba hace varios días que no duerme. También es una Patria que guarda silencio, que rinde tributo, que hace honores.

Para miles hoy amaneció más temprano. Es que Cuba tiene amaneceres brillantes desde hace casi seis décadas.

En la plaza de la Revolución José Martí ya hay mucha gente que espera, vienen a acompañar una vez más a su líder: a Fidel, a Alejandro, al hombre que se hizo pueblo.

El batallón de ceremonia aguarda. Son jóvenes, muy jóvenes y marchan impecables.

Dan las seis y resuenan las salvas de artillería, como para recordar que se hace silencio, porque suenan más fuerte, estremecen.

Es hora también de izar la bandera. A media asta, porque es la hora de un grande.

Y entonces, las primeras luces. Es un amanecer tranquilo, fresco como para arrullar, porque en el seno de la Patria se arrulla a un buen hijo.

A la salida del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, aguarda una escolta amiga, compañera: los Generales de Cuerpo de Ejército, Leopoldo Cintra Frías, Joaquín Quintas Solá y Ramón Espinosa Martín.

Se interrumpe el silencio a la voz de firme. Son poco más de las siete de otro 30 de noviembre. Tal parece que las páginas de la historia cubana gustan de las coincidencias, como para que no haya olvidos.

Dos soldados cargan el tesoro, ese que va envuelto en la bandera de la estrella solitaria, que va contenido entre maderas de cedro, y en letras doradas se confirma un nombre: Fidel Castro Ruz. Una urna de cristal es colocada encima para resguardar los restos.

Detrás viene Raúl, el hermano, el compañero, la familia que llega a la despedida antes de la partida hacia lo eterno. Allí también los amigos de lucha.

El armón que trasladará las cenizas viste flores blancas. Los soldados, como acariciando, colocan la urna. La escolta amiga ya está en posición. Montarse, es la orden de mando. Y echan a andar entonces.

Y cientos de kilómetros esperan por delante, rememorando en sentido inverso la Caravana de la Libertad que celebrara entonces el triunfo.Y triunfante vuelvea Santiago, a estar cerca de Martí.

Comienza el recorrido primero hacia la plaza, luego una ciudad, otra, Cuba entera… Comienza entonces el clamor infinito que da vivas y glorias a Fidel, a Alejandro, al hombre que se hizo pueblo.

 (Tomado del diario Granma)

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